1. Elevada capacidad drenante bajo pendientes mínimas y cargas elevadas.
2. Elevada resistencia al aplastamiento (soporta los procesos de compactación, el peso del terreno, tránsito de maquinária, etc.) (ver tabla 1).
3. Excelente comportamiento a la fluencia (o fatiga), lo que garantiza un drenaje a largo plazo (ver tabla 2).